10 PASOS PARA SUPERAR TUS INSEGURIDADES
- terezachermindset

- 21 nov
- 7 Min. de lectura
Eres lo suficientemente bueno, inteligente, hermoso y fuerte. Créelo y nunca dejes que la inseguridad controle tu vida.

La sensación de saber que podemos hacer algo bien es una gran sensación. A todo el mundo le encanta sentirse invencible. O al menos súper competente. Pero, ¿qué sucede cuando tenemos inseguridades sobre nosotros mismos o sobre nuestras capacidades? Cuando no creemos que somos lo suficientemente ¿buenos, rápidos o inteligentes? Nuestras inseguridades pueden apoderarse de nosotros, pero eso es completamente normal. Todos somos humanos y estamos programados para notar más lo que no sale bien o lo que no funciona que lo que sí funciona. Tu crítico interior aparece de la nada y daña tu autoconfianza.
Yo soy un ejemplo de esto. A pesar de haber podido clasificarme para los Juegos Olímpicos del 2016 o de haber competido al más alto nivel en natación, de vez en cuando tenía dudas de mi capacidad, y recuerdo que en mis ciclos de entrenamiento antes de clasificar seguía pensando de vez en vez que no era lo suficientemente buena. Incluso ahora, a pesar de lo que he logrado, de que hablo de esto en mis pláticas y con la gente a la que entreno mentalmente, varias veces tengo que recordarme a mí misma que lo que estoy haciendo es genial, que soy lo suficientemente buena y que no tengo que demostrarle nada a nadie para ser amada o para tener éxito.
Es fácil decirle a la gente que deje de ser insegura, pero aprender a superar las inseguridades es un desafío.
¿Conoces esa sensación? Si es así, aquí tienes algunas maneras de dejar ir la inseguridad.
1 Deja de pensar que todo gira en torno a ti.
Recuerdo ir a una competición de natación y pensar que toda la gente me estaba mirando, juzgándome, fijándose en mí. Fui muy insegura en algún momento de mi vida. Luego me di cuenta de que la mayoría de las personas que estaban allí no se daban cuenta de que yo estaba allí, no porque no valiera la pena, sino porque estaban absortas en sus propios pensamientos y en sus propias competiciones.
La mayoría de las veces creemos que la gente siempre nos está mirando, juzgándonos. Si bien puede ser cierto que haya un par de personas que lo hagan, la mayoría de la gente está tan centrada en sí misma o preocupada por sus propios asuntos que no presta atención a lo que estás haciendo. Y, si alguien decide hacerlo, es porque eres importante para esa persona de una u otra manera.
2 Practica la objetividad.
Si sientes que no puedes lograr algo, sal de ti mismo por un momento e imagina que eres una persona completamente diferente. Piensa en lo que le dirías a otra persona en tu situación. Por ejemplo, si estás nervioso por ir a una competición de natación o por nadar en una nueva prueba, piensa en el consejo que le darías a un amigo en una situación similar. O si vas a ir a pedir trabajo o un aumento, piensa en lo que le dirías a tu mejor amigo si estuviera en esta situación. Si lo miras de esta manera, verás que no hay nada que temer y que tendrás éxito si te lo propones.
3 Deja de auto-sabotearte.
Tus pensamientos pueden ser el mejor amigo o el peor enemigo de tu vida. La calidad de tus pensamientos tiene un efecto directo en la calidad de tu vida. ¿Alguna vez has tenido pensamientos negativos como: "Sé que no podré hacer esto" o "¿Creo que no estoy nadando lo suficientemente rápido como fulano de tal?" Estos pensamientos tienen poco que ver con la realidad, pero mucho con el miedo. En otras palabras, el problema que te preocupa no existe, ¡lo has inventado tú! Cada vez que te sientas inseguro sobre lo que estás haciendo, dite a ti mismo: "Lo que me preocupa solo existe en mi cabeza. Tengo el control total”.
4 Anota tus miedos.
Escribe todas las cosas que te preocupan y todos los factores que te hacen sentir que no puedes lograr nada. Léelos y pregúntate cuántos de ellos son racionales y cuántos son solo producto del pensamiento negativo. Tómate el tiempo para pensar realmente qué hay en la raíz de tus miedos, ya sea hacer el ridículo, decepcionar a tus padres o no obtener el resultado que deseas. Ve cuántos de tus miedos puedes afrontar y cuántas soluciones positivas puedes encontrar para todas las cosas que te preocupan.
Es perfectamente natural tener miedo al fracaso o a quedar mal. Todo el mundo tiene estos miedos de vez en cuando. Sin embargo, no es natural estar tan plagado de preocupaciones que sientas que no puedes hacer nada.
5 Recuerda todos los éxitos que has tenido.
En lugar de centrarte en todas las veces que te avergonzaste, fracasaste en algo o simplemente hiciste el ridículo, deberías repasar detenidamente todas las veces que lo has hecho realmente bien. Piensa en el éxito que has tenido en la escuela y en tu deporte, las grandes amistades que has mantenido, o simplemente en todas las cosas que has aprendido y superado en los entrenamientos desde que empezaste a entrenar (¡seguro que ninguno de nosotros empezó sabiendo hacerlo todo! Puede que ahora lo demos por sentado, pero requirió mucha dedicación para tener éxito). Cuantos más buenos momentos recuerdes, más confianza tendrás en que podrás tener más en el futuro.
Puede ser útil anotar cada uno de tus éxitos después de que sucedan. Lleva un diario de éxitos en tu escritorio y llénalo de logros de los que te sientas orgulloso y de buenos recuerdos. Tanto de lo que haces diariamente como de los días en que tienes que desempeñarte sea en una competencia o afrontando algo. Cuando te sientas incapaz de nada y sientas que no puedes hacer nada bien, puedes mirar tu lista y recordar lo increíble y capaz que eres.
6 Deja de cargar con todo ese equipaje.
Lo maravilloso de la vida es que puedes volver a empezar tantas veces como necesites. Si sigues pensando que, solo porque algo no funcionó en el pasado, no va a funcionar ahora, solo te estás preparando para el fracaso (y reforzando tus inseguridades). Si no obtuviste un buen resultado en el pasado, eso ya pasó. Hoy es una buena oportunidad para crear un nuevo recuerdo más positivo.
7 Pregúntate: "¿Qué es lo peor que podría pasar?" Y sé honesto con tu respuesta.
Esta es mi favorita y la que aplico en mi vida. Siempre me pregunto antes de hacer cosas que me aterrorizan: "¿Qué es lo peor que puede pasar?" y la respuesta nunca es lo suficientemente fuerte como para que no lo intente. Si no nadas tan rápido como quieres o no te clasificas para esa competición a la que quieres ir, recuerda que la "F" no es de fracaso, ¡es de retroalimentación (en inglés se dice Feedback)! El hecho de no obtener el resultado que deseas hoy no significa que nunca lo conseguirás. Y si lo peor que te puede pasar es que aprendas de ello y lo intentes de nuevo en el futuro, entonces lo peor que puede pasar no es tan malo.
8 Ahora pregúntate: "¿Qué es lo mejor que podría pasar?”
Esto es algo que las personas inseguras no hacen lo suficiente. Digamos que estás nervioso por presentar algo o por competir en una prueba en particular. Puedes estar pensando que quizás no puedas terminar con fuerza, o que te canses, o... Esos son pensamientos negativos. Pregúntate en cambio qué es lo mejor que podría pasar. Lo mejor que podría pasar es que des el 100% de tu esfuerzo (algo que está totalmente bajo tu control) y aprendas algo al intentarlo. Mejor aún, puedes disfrutarlo y ser capaz de hacerlo mejor de lo que pensabas. Aunque lo mejor no siempre es probable que suceda, tenerlo en cuenta puede ayudarte a abordar nuevas tareas con una mentalidad positiva. Antes de emprender algo nuevo, incluso puedes anotar lo mejor que puede pasar, o las tres mejores cosas que pueden pasar, para tenerlas presentes cuando llegue el momento.
9 Recuerda tus cualidades positivas.
Para sentirte seguro, necesitas mantener tus cualidades positivas en primer plano. Haz una lista de todas las cosas que te gustan de ti mismo, desde tu amabilidad hasta tu inteligencia, tu capacidad para trabajar duro, tu determinación... y tenla siempre presente cuando interactúes con alguien. Las personas inseguras tienden a centrarse solo en sus peores aspectos, lo que les lleva a sentirse infelices consigo mismas. Al fijarte únicamente en los aspectos negativos que te caracterizan, te concentras en ellos y descuidas tus cualidades positivas. Si has sido muy duro contigo mismo durante mucho tiempo, al principio puede resultar difícil pensar en algo valioso sobre ti.
10 Practica el diálogo interno positivo.
Es especialmente difícil detectar el diálogo interno negativo si lo has estado haciendo durante mucho tiempo. Si siempre te dices a ti mismo que eres un perdedor, un fracaso o que no puedes hacer nada bien, entonces es probable que te sientas así para siempre. En cambio, esfuérzate por decirte cosas positivas sobre ti mismo para que tengas más probabilidades de afrontar nuevas tareas con una mentalidad positiva y el deseo de hacerlo bien.
Un ejercicio útil para sentirte más cómodo con el diálogo interno positivo es decirte dos cosas sinceramente positivas sobre ti mismo por cada cosa negativa. No tienen que estar relacionadas. Por ejemplo, si te quemas la lengua porque no esperaste lo suficiente a que se enfriara la comida y te dices: "¡Qué tonto! ¡Qué estupidez!", entonces debes recordarte: "Pero me esfuerzo mucho en mi escuela/deporte/trabajo y tengo un gran sentido del humor". Puede parecer extraño, pero estás cambiando tu actitud cuando te elogias a ti mismo.
¿Y tú? ¿Qué estrategias utilizas cuando te sientes inseguro?
Les recuerdo que en mi página web pueden encontrar más información que los ayude con esto, así como retos gratuitos, seminarios y manuales de entrenamiento que los pueden ayudar a ser ¡la mejor versión de si mismos! ¡Hasta la próxima!








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