top of page

3 ESTRATEGIAS PARA UNA MENTE FUERTE


Entrenamos nuestro cuerpo corriendo, yendo al gimnasio, a clases de yoga… compramos los zapatos que necesitamos, invertimos en la ropa que mejor nos venga al correr, en suplementos; comemos de cierta manera, contratamos un entrenador, compramos un reloj especial… pero cuando llega la hora de probar qué tan fuertes somos, qué tan lejos podemos ir, qué tan rápido podemos correr; cuando llega la hora de ir a una carrera muchas veces no obtenemos el resultado que deseábamos, no por falta de entrenamiento físico, sino por falta de preparación mental.


A todos nos pasa que hay días en que nos sentimos muy bien, nos enfocamos en lo que estamos haciendo, correr nos sale muy fácil. Pero también nos pasa a todos que hay días en que la mente no nos deja en paz, en que tenemos pensamientos como “uff apenas voy en el kilómetro tal y todavía me faltan muchos más, si estoy que no puedo ahorita, ¿cómo podré acabar después?” o pensamientos como “tal o cual va más rápido que yo, mejor debería pararme”... o cualquier otro tipo de pensamientos que, en vez de ayudarnos a seguir, nos perjudican.


Yo he tenido carreras (y entrenamientos) en los que solo pienso en pararme, en que no puedo más, en que ya quiero que se acabe. La mayoría de las veces me pasaba por nervios, a veces por miedo y a veces por tener expectativas o querer llenar las expectativas de los demás.


Después comencé una clase de meditación que me ayudó muchísimo, sobre todo a darme cuenta de que lo único que podemos controlar son nuestros pensamientos y el momento presente. Esto me ayudó a desarrollar tres puntos que me permitieron no solo correr mis mejores marcas tanto en maratón, medio maratón, 5 y 10 km, sino calificar a eventos internacionales representando a mi país.


Aquí comparto estos tres puntos con ustedes:

  1. El punto de poder está siempre en el momento presente.

  2. Es solo un pensamiento y un pensamiento puede ser cambiado.

  3. Este es un nuevo día que nunca he vivido antes.


Me explico:

  1. Si estoy dando este paso eso es lo único que puedo controlar. Preocuparme por cómo me voy a sentir en el siguiente kilómetro es inútil, pues el siguiente kilómetro no ha llegado y puede haber muchas cosas que cambien la situación. El único momento que tenemos es el presente.


  2. Todo lo que llega a tu mente son pensamientos y tú tienes el poder de elegir si lo tomas o si lo cambias. En vez de pensar “me siento cansado” puedes elegir pensar “solo me falta un poco y puedo descansar” o “descansaré después, me voy a arrepentir más de no empujarme que de hacerlo”.


  3. No porque hayas ejecutado cierta distancia anteriormente y te haya salido bien o mal, quiere decir que hoy será igual. Este es un nuevo día, nunca nadie ha vivido el 5 de diciembre del 2026 porque no ha habido ese día antes, así que hoy es como un lienzo blanco. No porque hayas participado en una carrera el año pasado y la vuelvas a correr este año, quiere decir que será igual. La ruta quizá es la misma, la carrera no, pues está ejecutándose en un día que no ha pasado aún. Así que llega sin expectativas (ni buenas ni malas) y solo enfócate en el momento presente.


Los invito a que me sigan en mis redes donde publico tips y motivación durante el día.

¡Hasta la próxima!


Comentarios


bottom of page